La Ecología Humana sufre serios cambios con el Covid-19. ¿Afectará la convivencia en tu copropiedad?


¿Qué es la Ecología Humana?

Es una teoría sobre el ser humano -amor, ética, comunicación, convivencia- que implica una tecnología y un entrenamiento teórico- vivencial dirigido al desarrollo y a la transformación del Ser Humano y su Medio Ambiente. De acuerdo con Saavedra -2016- la Ecología Humana busca dar importancia a cuidar el entorno más cercano al ser humano. Primero hay que cuidar al Ser que somos. Consideramos que, si cada uno limpia la puerta de su casa, la calle estará limpia. Si cada uno cuida su metro cúbico, su entorno más cercano, su cuerpo, sus cosas materiales, su dinero, sus creencias, sus emociones, sus miedos aprendidos y sus alegrías superficiales, el planeta puede sobrevivir y la convivencia puede ofrecernos mejor calidad de vida más allá de la situación de crisis, que predomina ahora.

La meta de la Ecología Humana es devolver a los seres humanos una capacidad que traen latente desde la concepción: poder vivir en plena autonomía, al máximo de su potencial y autoestima, en función de una ética esencial y de una innata necesidad de autoprotección, auto-abastecimiento, auto-realización y armonización.

La Ecología Humana considera que en tanto el ser humano no sea capaz de cuidar el metro cúbico que habita, nunca podrá participar con éxito en la preservación de la vida y el medio ambiente, reflexión que en la actualidad toma más relevancia por cuanto la vecindad distante es el nuevo paradigma de las ciudades modernas, es decir:

● Vivimos más juntos es una realidad inevitable, el diseño de las viviendas o locales tiene puntos de encuentro cada vez más próximos.

● La propiedad horizontal ha generado que sus residentes deleguen los asuntos originados en la convivencia en terceros -el administrador de propiedad horizontal-, reduciendo de esta manera los espacios de sociabilización entre vecinos.

Ahora la premisa es cuidarnos unos a otros, mediante medidas de autoprotección, cuido a mi vecino si cumplo con las normas mínimas de autocuidado y así mismo, mi vecino cuida de mi familia si él se cuida a sí mismo. Necesitamos de manera urgente que cada uno de nosotros se ocupe con responsabilidad del metro cubico en el cual habita y de esta forma garantizar que nuestro entorno es habitable y no genera riesgos para quienes vivimos en una copropiedad.

Así las cosas, el reto para el administrador es generar espacios de vecindad dentro del nuevo paradigma originado en que vivimos más cerca, pero nos encontramos cada día más distantes, por cuanto en sus hombros se encuentra la función de construir tejido social en una comunidad donde son cada día más distantes.

Sea esta la oportunidad para invitar a los administradores, consejeros, miembros de comités de convivencia, expertos temáticos, para que se aproximen a este concepto de ecología humana, una ciencia sociológica que puede aportar a la construcción de una nueva cultura de propiedad horizontal, que sin temor a equivocarnos, impactará en la nueva concepción de cultura ciudadana en nuestro país, tan necesaria en estos momentos, en los cuales el primer bastión contra esta emergencia sanitaria se encuentra en el aislamiento preventivo, en nuestras viviendas, las cuales para el caso de Bogotá el 70% se encuentra en Propiedad Horizontal.

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