Desde mi experiencia como ex CEO del Registro Nacional de Avaluadores R.N.A. y gracias a la invitación de Prhopio, relataré en las siguientes líneas el inicio de la autorregulación de los evaluadores en Colombia
El concepto de autorregulación en el país se ha abordado para los corredores de bolsa de valores y ahora para los avaluadores, es un modelo que nace como respuesta a diversas necesidades y desafíos en distintos sectores; los modelos de autorregulación permiten una respuesta ágil a las dinámicas cambiantes del mercado y las demandas de los consumidores, asegurando que las prácticas profesionales se mantengan actualizadas y promueve la unión y el trabajo conjunto entre los actores de un sector, facilitando el diálogo y la cooperación para abordar desafíos comunes. En el caso de los avaluadores y luego de la expedición de la Ley 1673 en el año 2013, se crea el primer autorregulador para la actividad valuatoria denominado A.N.A -Autorregulador Nacional de Avaluadores-. El Autorregulador Nacional de Avaluadores -ANA- en Colombia ha emergido como una institución crucial para la regulación y profesionalización del sector de la valuación en el país. Su creación responde a una necesidad urgente de establecer estándares que garanticen la calidad y la ética en un campo que juega un papel vital en la economía.
Contexto: La Necesidad de Regulación.
A inicios de la década de 2010, Colombia experimentaba un crecimiento en el sector inmobiliario y financiero. Este desarrollo generó una demanda creciente de servicios de avaluación, tanto para la compra y venta de bienes inmuebles como para la obtención de créditos. Sin embargo, la falta de un marco regulatorio claro permitió la proliferación de prácticas irregulares, lo que ocasionó preocupaciones sobre la calidad y la fiabilidad de las valuaciones, así como un evidente riesgo social que puede generar esta actividad.
La Iniciativa de Creación
Frente a esta situación, en 2011, un grupo de profesionales del sector, junto con varias asociaciones de avaluadores, comenzaron a discutir la necesidad de establecer un organismo que autorregulase la profesión. Este grupo entendió que era imperativo crear un entorno donde se pudieran establecer normas claras y mecanismos de supervisión, que resguardaran tanto a los profesionales como a los consumidores.
Fundación del ANA
El 22 de octubre de 2013 se formalizó la creación del Autorregulador Nacional de Avaluadores. Este organismo nace de la necesidad de autorregulación que describe la ley del avaluador 1673/13, se constituyó por sus tres miembros fundadores Registro Nacional de Avaluadores R.N.A., Sociedad Colombiana de Avaluadores y FEDELONJAS, como se estipula en sus estatutos y luego la unión gremial y esfuerzo conjunto de más de 15 asociaciones, lo que proporcionó la fortaleza y unión necesaria para llevar este proceso que suma más de 500 años de experiencia acumulada.
Impacto y Logros
Desde su creación, el ANA ha logrado avances significativos en la puesta en marcha de la regulación del sector. La creación de la plataforma RAA en la cual están registrados los avaluadores a nivel nacional y el cual es un único registro a nivel nacional, sumado a las funciones de supervisión, normativo y disciplinario, que conforman una gran estructura que a la fecha lleva 10 años y sigue en proceso de construcción y mejora continua
Por otro lado, desde la Autorregulación, el ANA ha reconocido la relevancia de las certificaciones ISO 17024 y de las normas técnicas sectoriales NTS ICONTEC-RNA, las cuales complementan los reglamentos de autorregulación. Además, ha subrayado la importancia de la formación de avaluadores, destacando que en el país ya se ofrecen especializaciones y maestrías en esta área. Asimismo, ha promovido el papel fundamental de los gremios. Todos estos elementos constituyen un entorno que se fortalece desde diversas aristas –formación, certificación, normalización, autorregulación, legislación y unión gremial–, para consolidar la actividad valuatoria en Colombia como un referente internacional.
Desafíos y Futuro
A pesar de los logros alcanzados, el ANA enfrenta desafíos importantes. La rápida evolución del mercado, la incorporación de nuevas tecnologías y la necesidad de fortalecer la cooperación con entidades gubernamentales, son aspectos que requieren atención constante. El futuro del ANA se presenta como una oportunidad para seguir consolidando la profesionalización del sector de avaluación en Colombia. Su compromiso con la ética y la mejora continua, lo posiciona como un referente en la regulación, no solo a nivel nacional, sino también en el contexto latinoamericano. En conclusión, el Autorregulador Nacional de Avaluadores, ha sido fundamental para transformar el sector de la valuación en Colombia, consolidándose como una entidad esencial para asegurar la regulación de la actividad valuatoria, la cual es cada vez más relevante en la economía del país. Finalmente, ANA es el ejemplo vivo de la frase la “unión hace la fuerza” y es el organismo que logró unir 18 gremios en pro de enaltecer la actividad de los avaluadores y poner en marcha el modelo de autorregulación, como una nueva modalidad de regular las actividades inmobiliarias, un camino que está en construcción, pero que ha tenido un éxito notable en los 10 años que tiene y que seguramente será el ejemplo a seguir por los diferentes actores del sector inmobiliario.